miércoles, 4 de marzo de 2015

BATIDO DE PROTEÍNAS 100% VEGETAL



Los días que quiero un extra de proteínas en mi batido de cada día lo que hago es escoger alimentos que contengan gran cantidad de éstas y además me den suficiente energía para acabar la sesión deportiva con energía. No siempre elijo este tipo de batidos, solo los días en los que tengo sesión de pesas y ejercicios de musculación. 

En el mercado podemos encontrar los famosos batidos proteínicos para deportistas elaborados con caseína y suero lácteo, ambos de origen animal y nada recomendables. También podemos encontrar opciones vegetales elaboradas con soja. Esta opción, a pesar de ser vegana, no es muy aconsejable, ya que no debemos abusar de la proteína de la soja ni tampoco atiborrarnos con el resto de ingredientes de estos batidos: edulcorantes y demás (E). La misma letra pequeña de estos batidos recomienda no prolongar su consumo durante X tiempo, y además, no es nada aconsejable para personas con problemas hepáticos o renales. Ya sabemos que un exceso de proteínas en la alimentación no es nada aconsejable porque sobrecarga el organismo.

Por esta razón es mucho mejor acudir a batidos verdes, repletos de antioxidantes, y complementarlos con superalimentos que nos aporten proteínas vegetales de fácil asimilación.

De sabor este batido es espectacular. Podemos añadirle hojas verdes... pero la espirulina ya nos aporta clorofila. 

Ingredientes y propiedades del batido: 

- 1/2 litro de leche de almendras: la leche de almendras es rica en calcio, fósforo y potasio. Posee muchas proteínas y lípidos, que ayudan a tejidos y órganos. Además, nos ayuda a cuidar el corazón. Yo la hago con mi Chufamix, podrás ver la receta en la sección de Leches Vegetales

- 2 plátanos. Hidratos de carbono, nos proporcionan energía y nos sacian. Posee potasio, que nos ayuda al mantenimiento de los músculos y evitar los calambres. 

- 2 cucharadas colmadas de Andean Protein de Energy Fruits (amaranto, espirulina, chía/quinoa, cacao criollo) Todos los ingredientes de este preparado para supershakes son ricos en proteínas, vitaminas y minerales. Los nuevos botes de Andean Protein vienen con chía en lugar de quinoa (ya sabemos cómo se ha encarecido últimamente). Yo lo vengo usando desde hace tiempo y estoy muy contenta puesto que me aporta proteínas cuando las necesito y tiene un sabor muy bueno. 

- Un puñado de nueces. Nos aportan calorías y Omega 3. (opcional, ya tomamos almendras con la leche)

- 1 cucharadita de canela. Estimula la digestión y mejora la circulación. 

- 1 cucharada de azúcar de coco. Siempre la añado a todos mis batidos puesto que nos aporta hierro, magnesio, zinc... enzimas y aminoácidos y además, tiene un índice glucémico muy bajo (ideal para diabéticos)

- 1/2 cucharadita de MSM. Azufre orgánico. Su sabor es muy amargo, por lo que hay que poner poquito. Lo incluyo en este batido porque nos aporta muchos beneficios para nuestros músculos, articulaciones y tendones. Ideal para disminuir la inflamación muscular y las agujetas. 




miércoles, 25 de febrero de 2015

LECHE DE SÉSAMO Y MESQUITE (CHUFAMIX)


Quiero comenzar una nueva sección en el blog donde recopile todas las bebidas vegetales que elaboro con Chufamix, un aparato que nos permite crear leches vegetales en un plis plas en casa.

Podéis encontrarla aquí y descargaros su libro con montones de recetas. La podéis comprar en varios sitios, como por ejemplo en la misma página de Chufamix, en Conasi, en herboristerías (en Valencia en Mandala Herbolari), en ferias como Biocultura, o incluso, como producto valenciano que es, en puestos callejeros de horchata (en la puerta de la Estació del Nord de Valencia la tienen)

La leche de hoy es una bebida muy rica en calcio, porque las semillas de sésamo lo son. Además, se trata de un calcio muy absorbible (al contrario que el de la leche de vaca) y el mesquite, también llamado algarrobo blanco, es un superalimento también indicado para nuestra salud ósea, rico en calcio y magnesio. Recordad tomar el sol al menos 20 minutos al día (no durante las horas de mayor fuerza, sobretodo en verano) para que la Vitamina D nos ayude a sintetizar el calcio en los huesos. 

Sin más, la receta:

Ingredientes (para medio litro, doblar cantidades para un litro)
90 gramos de semillas de sésamo crudas y remojadas al menos durante la noche de antes
2 cucharadas de mesquite en polvo (yo uso Mundo Arcoiris)
2 cucharadas de azúcar de coco (o al gusto)
1 trocito de corteza de limón (ecológico)
Media rama de canela
500 ml. de agua mineral

Introducimos todos los ingredientes en la Chufamix. Trituramos y colamos siguiendo las instrucciones de la máquina. 

Tomamos tal cual o enfriamos en la nevera, como una leche merengada. 

viernes, 20 de febrero de 2015

RIZOMA, RESTAURANTE VEGANO (BARCELONA)



Hace escasamente 3 semanas abrió sus puertas un nuevo restaurante vegano en Barcelona. Creo que es un gran acierto puesto que la ciudad condal todavía no contaba con un restaurante 100% vegetal de esta categoría (yo la considero al nivel del famoso Teresa Carles, del cual ya te hablé aquí, el cual es muy cool pero no es vegano, en mi opinión abusa del queso)

El chef de Rizoma es uno de los creadores de la web La Dimensión Vegana, por lo que me alegro doblemente, porque por fin podemos probar las delicias que por tanto tiempo hemos podido ver (sin degustar) en la página web. Échale un vistazo a la página web si todavía no la conoces y a su interesante canal de recetas en Youtube, porque puedes aprender muchas cosas. 

La carta de Rizoma todavía está en construcción (al igual que el local, al cual encontramos algo falto de decoración... ¡tiempo al tiempo!) así como la carta de bebidas. Pero los platos que ofrecen de momento son exquisitos y muy acertados para satisfacer todos los paladares: los que quieren una opción sana y crudivegana, los que buscan platos veganos y además sin gluten, los que quieren imitaciones a platos tradicionales con carne... 

Os dejo con los platos que degustamos la noche del sábado. A mediodía dispone de menú a un precio económico. Por la noche se encarece pedir a la carta, pero ya os aviso que vale la pena la calidad de sus platos, la ilusión de sus creadores y pasar una noche diferente en una calle de la ciudad tranquila lejos del bullicio del centro (más info sobre su situación y contacto al final de la entrada)

Comenzamos la velada con  un pequeño aperitivo servido mientras esperábamos los platos: una rica crema-paté de calabaza (lo medio adivinamos por el sabor) con crackers y brócoli deshidratados. El brócoli muy especial, recomiendo incluirlo como acompañamiento de algún plato principal en la carta. 

Aperitivo de Rizoma


Para comenzar nos pedimos para compartir (todos los entrantes son para compartir) unos aguacates rellenos de quinoa, aceitunas negras de Kalamata y servidos con ensaladilla de atún. La ensaladilla estaba riquísima, y también me gustaría encontrarla como tapa o entrante principal con más cantidad en la futura carta de Rizoma. 


Aguacates rellenos de quinoa y aceitunas con ensaladilla de atún

También para compartir nos pedimos una ensalada César. Yo nunca había probado una ensalada César, porque cuando la descubrí ya era vegetariana, así que esta fue mi primera vez. Lechugas muy frescas, una salsita ranch de yogur (vegana) muy suave y ligera, bacon vegano y lo más especial... el pollo. Muy rico y con ganas de más. 


Ensalada César vegana

Como platos principales nos pedimos dos opciones: mi chico tenía ganas de carnaza, y se pidió las costillas de seitán acompañadas de verduritas y patatas a la brasa. El acompañamiento estaba delicioso, y las costillas súper originales, con un pseudo-hueso que parecía completamente real (creemos que hecho de caña de azúcar) y una salsa barbacoa muy buena y potente de sabor. 


Costillas BBQ con verduras a la brasa

Yo me incliné por una de las dos opciones que habían sin gluten. No me quería pedir el bol de quinoa (porque ya había comido antes junto a los aguacates) así que me pedí el wok raw de chirivía con pera y salsa picante. Un wok cocinado no superando los 42ºC para no perder las enzimas. El plato me defraudó un poco, uno porque realmente estaba crudo al 100% (no encontré texturas crucinadas) y dos porque la salsa picante de la cual me advirtió el camarero no existía. Por lo que quedó un plato muy fresco, pero muy insulso. Eso sí, la silueta la cuidé de lo lindo. 


Wok Stir Raw de chirivía, pera y salsa picante

Y como punto final... dos postres. Mi chico se pidió el tiramisú, tenía curiosidad por saber cómo se imitaba el mascarpone. A mi me sorprendió mucho el sabor, muy dulce y de textura cremosa. Distinto pero muy rico. Yo seguí con mis opciones "lo más sanas posibles" y me pedí la copa pudin de chía con crema de coco. Solo puedo decir de ella que: es-pec-ta-cu-lar. Solo me hubiera faltado chupar el vaso. Tiene un sabor muy ligero a coco, pero lo justito para dejar lugar a los frutos del bosque, y el dulzor justo conseguido con el sirope de ágave (postre sin azúcar). 


Tiramisú vegano


Copa de pudin de chía, frutos del bosque y crema de coco

Nos quedamos con unas ganas enormes de probar un postre que habíamos visto en su facebook: Crepes de vainilla rellenos de mascarpone y fresas del bosque con ganache de chocolate. No les quedaba... pero lo dejamos pendiente para la próxima visita.

Imagen de facebook Rizoma


Si quieres pasar una velada diferente (o un mediodía con menú) os recomiendo acercaros hasta el barrio de Gracia y visitar Rizoma, Algunos platos habrán cambiado, están mejorando y probando (eso es bueno, muy bueno) y disfrutaréis de manjares veganos sin necesidad de preocuparse por si esto lleva leche, esto lleva huevo... Eso sí, reservad antes porque el local es pequeño y se llena en seguida. 

Rizoma Resto 
C/ Grassot 72
Barcelona
93 252 65 65

lunes, 9 de febrero de 2015

COUSCOUS DE MAÍZ Y ARROZ CON VERDURAS (SIN GLUTEN)



Hace un tiempo la empresa El Granero Integral me envió un paquete de couscous sin gluten, elaborado con maíz y arroz. Es un couscous ideal para las personas celíacas y para aquellos que no queremos tomar trigo. Guarda la misma consistencia suelta y tarda el mismo tiempo en estar tierno. Para mi el couscous es uno de los platos más sencillos y rápidos de hacer puesto que solamente en cinco minutos tienes el couscous cocido y preparado para mezclar con los alimentos que prefieras.  Es más rápido que el arroz, más rápido que la pasta y mucho más limpio en la cocina.

Esta vez lo preparé con una sencilla mezcla de verduras, garbanzos y especias orientales. 

Ingredientes
1 taza de cuscus sin gluten de maíz y arroz (El Granero Integral)
1 bandeja de champiñones
1/3 de brócoli
1/2 cebolla roja
3 dientes de ajo
Comino
Especias orientales (cúrcuma, comino, tomillo, perejil, azafrán...)
1/4 bote de garbanzos cocidos
Sal marina
Aceite de oliva virgen extra
Pimienta negra
Pasas
Ciruelas pasas 

Elaboración
Pelamos la cebolla y los ajos y los cortamos a trocitos pequeños. Lavamos los champiñones y el brócoli y hacemos lo mismo.

En una sartén ponemos un chorrito de aceite y echamos ahí la cebolla y el ajo. Dejamos que se sofría durante un minuto o hasta que la cebolla comience a estar dorada, entonces agregamos los champiñones y el brocoli. 

Cocinamos durante unos minutos a fuego medio bajo hasta que las verduras se pochen y entonces agregamos las especias, las pasas y las ciruelas.

Corregimos de sal. Removemos bien y comenzamos a preparar el couscous.

Para que el couscous quede suelto siempre debemos poner la misma cantidad de agua o caldo de verduras que cantidad de granos de couscous. Para esta receta yo puse un vaso de caldo de verduras y un vaso de couscous. 

En un cazo hervimos el agua o el caldo de verduras y cuando esté comenzando a hervir apagamos el fuego y entonces echamos el couscous. Tapamos con un paño y esperamos durante 4 minutos hasta que el couscous esté tierno. Debe quedar suelto. 

Agregamos los garbanzos junto a las verduritas y emplatamos de la siguiente manera: en un bol colocamos todo el couscous como base de la fuente y encima las verduras junto con el jugo que hayan echado.









jueves, 22 de enero de 2015

LASAÑA DE OTOÑO (HINOJO Y SETAS) CON BECHAMEL DE CACAHUETE


Sí, ya sé, estamos en invierno... pero todavía podemos encontrar tanto el hinojo como las setas en las tiendas frescos y a muy buen precio. 

Siempre me gusta aprovechar las verduras de temporada para adaptar los platos clásicos. Si siempre preparamos platos como la lasaña con el mismo relleno "universal" (me refiero a tomate frito, soja texturizada o seitán) no tenemos la oportunidad de cambiar nuestra dieta ni probar sabores nuevos... y como la pasta admite de todo, podemos sorprender en casa con rellenos diferentes, dependiendo de la temporada en la que estemos. 

A esta lasaña la he llamado de otoño (o invierno) porque aprovecho para rellenarla de hortalizas que ahora mismo están frescas en el mercado y a muy buen precio. La temporada del hinojo comienza en noviembre, pero todavía podemos encontrarlo en las tiendas, al igual que las setas. No la vamos a rellenar en pleno mes de enero de calabacín, tomates, pimientos o berenjenas... cada estación a lo que toca, y así el cuerpo nos lo agradece, porque cada alimento tiene su función según la época del año en la que lo consumamos. 

Para la bechamel puedes optar por la que mejor te salga a tí. Yo he aprovechado para hacerla también sin gluten, sin lácteos y con un toque diferente: crema de cacahuete, al igual que hice en este plato: Hinojo y berenjena gratinados con bechamel de cacahuete

Ingredientes
Placas de lasaña sin gluten (maíz y arroz)
1 bulbo de hinojo
1/2 cebolla roja
1 bandeja de setas de cardo
3 cucharadas de tomate frito casero
Sal marina
Pimienta negra
Tomillo fresco
Vino blanco
Aceite de oliva virgen extra

Para la bechamel:
Harina de centeno
Caldo de verduras
1 cucharada de mantequilla de cacahuete
Pimienta negra
Sal marina
Nuez moscada



Elaboración
Hervimos las placas según el paquete y las dejamos reposar. 

En una sartén ponemos un buen chorro de aceite de oliva virgen extra y ahí echamos la media cebolla roja, cortada a tiritas finas. Esperamos a que comience a estar pochada (fuego medio-bajo) y añadimos nuestro bulbo de hinojo, el cual habremos lavado, pelado y cortado a tiras finitas. 

Sofreímos sin dejar de remover 2 minutos y entonces agregamos las setas, limpias y cortadas a daditos. Salpimentamos y dejamos pochar a fuego lento durante 5 minutos. 

Avivamos el fuego y echamos un chorrito de vino blanco. Dejamos que se evapore el alcohol. 

A continuación añadimos las 3 cucharadas (aproximadamente) de tomate frito y mezclamos bien con nuestras verduras. 

Aderezamos con hojitas de tomillo fresco y mezclamos bien. Reservamos el relleno. 

Ponemos aceite sobre una bandeja de hornear y disponemos dos placas de pasta. Rellenamos con la mezcla de verduras y tapamos con otro piso de pasta. Volvemos a proceder de la misma forma. Acabamos con un piso de placas y comenzamos a hacer la bechamel. 

Para la bechamel haremos lo siguiente:

En un cazo ponemos el aceite de oliva y las 2 cucharadas de harina de centeno. Puede elaborarse con otro tipo de harina, por ejemplo, con harina de avena, maíz... Removemos continuamente para evitar que se pegue la harina, y cuando comience a tener un tono dorado vertemos por encima, sin dejar de remover, el caldo de verduras. Echamos primero  un chorrito, y cuando veamos que comienza a espesar echamos otro, así hasta que veamos la consistencia adecuada. Si se forman grumos seguimos moviendo con mucha paciencia. Para finalizar, añadimos una pizca de pimienta negra, un pellizco de nuez moscada y sal marina al gusto. 

Cuando tengamos lista la bechamel  agregamos una cucharada colmada de mantequilla de cacahuete y mezclamos bien con la bechamel. 

Vertemos por encima la bechamel y hornearmos nuestra lasaña durante 30 minutos (aproximadamente) a 180ºC. 

¡Emplatamos y a disfrutar!



jueves, 15 de enero de 2015

HOY QUIERO CONTARTE UNA COSA...


Hoy esta entrada no va dedicada a ninguna receta...

Hoy quiero presentarte un nuevo proyecto que acabo de comenzar junto a mis compañeras Bego, Rosa, Carolina, Estela y Alba. Todas ellas blogueras y vegetarianas. 


Estamos muy ilusionadas por presentarte nuestra nueva web:

  Mujeres Vegetarianas


Pronto se llenará de contenidos y nuevas secciones. Queremos hacer de este proyecto algo muy grande donde tengáis cabida todas.

¡Espero que te guste!

domingo, 11 de enero de 2015

MAGDALENAS VEGANAS DE MAÍZ, ALGARROBA Y COCO


Parece que ya le voy pillando el truco a la repostería sin sin sin (sin trigo, sin azúcar blanco y sin lácteos) y cada vez me salen bizcochos y magdalenas más ricos. Hoy quiero compartir contigo estas esponjosas magdalenas de algarroba y coco.

Están elaboradas con harina de maíz, muy apta para hacer repostería porque tiene un toque dulzón, y además, no tiene gluten. A mí me encantan tal y como han salido, porque tienen un ligero toque crunchy por las semillas de chía y el azúcar moreno que las recubre, pero si eres muy goloso/a puedes agregar unas pepitas de chocolate, o rellenarlas de mermelada o compota de manzana. 


Ingredientes
1 taza de harina de maíz
1 taza de azúcar moreno o panela
1 taza de leche vegetal (yo usé arroz)
1/2 taza de aceite de girasol
1 sobre de levadura
1 plátano
1 cucharada de semillas de chía (pueden usarse de lino)
1/4 taza de harina de algarroba
1/4 taza de coco rallado

Elaboración
Mezclamos en un bol todos los ingredientes en el orden anterior. Conforme vayamos añadiendo cada uno removemos con una cuchara de madera. Al final trituramos con la batidora para deshacer el plátano y las semillas de chía. 

Precalentamos el horno a 180ºC. 

Engrasamos con aceite y harina de maíz los moldes para magdalenas (si tenemos moldes de papel no hará falta hacer este paso)

Llenamos los moldes 3/4 partes (sin llegar al tope porque luego sube) y decoramos con un poquito de azúcar moreno por encima. 

Metemos en el horno a 180ºC durante aproximadamente 15 minutos. Y ya están listas. 


martes, 6 de enero de 2015

POTAJE DE AZUKIS CON ALCACHOFAS



Te presento una receta de esas que impregnan la casa con todo su aroma y cuecen a fuego lento, sin prisas... calentando el invierno. 
Estamos ya en plena temporada de alcachofas, un alimento que viene siempre fenomenal para limpiar nuestro organismo, pero que después de las navidades se convierte en ingrediente clave para poder limpiar nuestro hígado. 
Para este potaje solo necesitas dos ingredientes: judías azukis y alcachofas. Fácil, ¿no? Las azukis son un tipo de legumbre muy rico en proteína y que nos ayuda a cuidar el riñón... de ahí la forma que tienen. ¿Te habías fijado?

Como siempre, me encanta reunir en una misma receta alimentos con grandes propiedades. Aquí encontrarás cebolla morada, jengibre, comino, aceite de oliva virgen extra... y cómo no, las azukis y la alcachofa. Bon appetit!




Ingredientes
Aceite de oliva virgen extra
1/2 cebolla morada 
5 centímetros de jengibre fresco
Comino en grano
1 cucharada de pimentón de la Vera
3 cucharadas de tomate frito
4 puñados de azukis
4 alcachofas
Agua ó caldo de verduras
Sal marina

Elaboración
Ponemos los 4 puñados de azukis en remojo la noche de antes.

En una olla echamos un buen chorro de aceite de oliva y sofreímos la cebolla morada cortada en cuadraditos pequeños. Cuando comience a estar dorada, agregamos el jengibre (pelado y cortado muy finamente) junto con una pizca de comino en grano. Removemos bien. 

Añadimos a la olla el pimentón de la Vera, y enseguida, para evitar que se queme, ponemos las 3 cucharadas de tomate frito. 

Entonces agregamos las judías azukis, las cuales habremos escurrido de su agua de remojo. Dejamos que se sofrían unos 2 minutos sin parar de remover. 

Cubrimos todos los ingredientes con abundante agua. Agregamos sal al gusto. 

Lavamos y pelamos las alcachofas hasta dejar las hojas tiernas. Cortamos en rodajitas y agregamos al potaje. 

La azuki tarda en cocer entre una hora y media o dos, así que vigila continuamente que el potaje no se quede sin caldo. Prueba de sal y corrige si es necesario. 

Si echas la alcachofa al principio, como hice yo, quedará muy cocida e integrada con el potaje. Si quieres encontrarte la alcachofa más entera, espera a integrarla en el potaje los últimos 20 minutos. 



lunes, 29 de diciembre de 2014

PIZZA MANDALA CON ALCACHOFAS Y SALSA PICANTE (MASA DE ESPELTA)


Una pizza bien fácil de hacer y que resulta muy bonita a la vista... ¡que también se come por los ojos! 

Podéis jugar con los ingredientes y formar mandalas, seguro que los niños (y no tan niños) se divierten en la cocina. Se prepara en un plis plas, sólo hay que dedicarle un poquito más de tiempo a la masa, que vuelve a ser de espelta integral, tal y como hice hace unas semanas con esta pizza: Pizza blanca de champiñones con salsa de yogurt y membrillo.

Rescato otras recetas del pasado muy parecidas, aunque la masa de espelta está elaborada de manera diferente, os dejo con el link aquí para que le echéis un vistazo a ver cuál os gusta más: Pizza picante de espelta con cebolla y salami vegetal ó Pizza con espárragos, cebolla y canónigos frescos. ¿Se nota que me gusta la pizza?


Ingredientes
Para la masa:
125 gramos de harina de espelta integral 
85 ml aprox. de agua tibia
1/2 sobre de levadura en polvo (Royal)
Una pizca de sal marina
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

Para la cubierta:
Tomate frito casero
Salsa tabasco
2 alcachofas
1/4 de pimiento rojo
Aceitunas rellenas de pimiento
Sal marina
Aceite de oliva virgen extra
Orégano


Elaboración
En un bol mezclamos todos los ingredientes secos de la masa, mezclamos bien y vamos añadiendo el agua y el aceite de oliva. Trabajamos bien la masa sobre una superficie limpia y enharinada para evitar que se pegue. Cuando quede una masa elástica y no se adhiera a nuestra manos, formamos una bola y la dejamos en un bol tapada con un trapo a temperatura ambiente suave. La dejamos reposar media hora. Pasada media hora, volvemos a amasar y la devolvemos al bol media hora más. 

Sacamos del bol la masa de la pizza, volvemos a amasar y extendemos con la ayuda de un rodillo enharinado. El resultado es una masa muy elástica, ideal para crear pizzas muy finitas y crujientes. Disponemos la masa ya extendida sobre papel de hornear y metemos en el horno a unos 180ºC durante 3 minutos. Cuando la sacamos, pinchamos con un tenedor la superficie para evitar que suba. 


Mezclamos en un bol la salsa de tomate frito con un chorrito de salsa de tabasco (según preferencias mayor o menor cantidad) y extendemos la salsa sobre la pizza. 


Lavamos, pelamos y cortamos a rodajitas muy finitas las alcachofas. Hacemos los mismo con el pimiento: lo lavamos y cortamos en tiras muy finas. 


Decoramos la superficie de la pizza con estos dos ingredientes, formando círculos concéntricos. 


Terminamos con unas aceitunas rellenas de pimiento (o sin relleno) para decorar, un chorrito de aceite de oliva virgen, un poquito de sal y orégano.


Metemos en el horno hasta que todos los ingredientes estén cocinados y la masa quede dorada (180ºC unos 8-10 minutos) 


sábado, 20 de diciembre de 2014

PATATAS RELLENAS DE COCO, JENGIBRE Y LIMA




Con esta receta participo en el concurso creado por la empresa Frusangar Patatas. ¿Requisitos? Cocinar una receta con patatas. Así de fácil.

Ayer me puse a pensar y dándole vueltas a varios ingredientes me decidí por lo exótico. Estas patatas están rellenas con una cremosa salsa de coco, puerro, jengibre y lima. Quería que todos los ingredientes resaltaran por sus propiedades, así que fui incluyendo a su vez semillas de chía, cúrcuma fresca y remolacha. Sano y sabroso. 

Se trata de una receta elaborada pero vale la pena el resultado final. Al morder la patata toda la salsa interior explota con su fino sabor y las semillas de chía le dan un toque crujiente... ¡para empezar y no poder parar!





Ingredientes
Para las patatas rellenas:
10 patatas pequeñas (aproximadamente)
Aceite de oliva virgen extra
1 puerro
Pimienta negra
Sal marina
5 centímetros de jengibre fresco (2 cucharadas en polvo)
Zumo de media lima
200 ml de leche de coco natural
1 huevo ecológico o campero
Semillas de chía

Para la salsa de remolacha:
1/2 remolacha cruda
1/4 de cebolla roja
La carne vaciada de las 10 patatas
5 centímetros de raíz de cúrcuma fresca (1 cucharadita en polvo)
Sal marina
Aceite de oliva virgen

Para decorar: 
Piñones 
Perejil 
Aceite de oliva virgen extra



Elaboración

Lavamos las patatas y conservamos con piel. Para vaciarlas hacemos un corte transversal, quitamos la tapita y con una vaciador quitamos toda la carne que podamos sin que se rompa. Para que la patata se apoye mejor quitamos un poquito de su base con el cuchillo. Hacemos lo mismo con todas las patatas y reservamos. Toda la carne de la patata que nos ha sobrado de vaciarlas la reservamos para cocinar la salsa de remolacha posterior. 

Para hacer la salsa de relleno de las patatas ponemos en una sartén dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra y sofreímos a fuego muy suave el puerro, el cual habremos cortado en finas rodajitas. Añadimos sal y pimienta negra y sofreímos durante unos 7-8 minutos, hasta que reduzca su tamaño y quede bien tierno. Agregramos entonces el jengibre a trocitos (lo habremos lavado y quitado la piel), el zumo de lima y por último la leche de coco. Dejamos que entre en ebullición y bajamos el fuego. Dejamos que se cocine y reduzca durante unos 10-15 minutos. 

Por otro lado vamos a elaborar la salsa de remolacha para adornar nuestro plato. Pelamos la remolacha y utilizamos la mitad. La cortamos en trozos pequeños y la ponemos a hervir hasta que esté tierna. Reservamos a un lado. En una sartén ponemos 5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra y sofreímos la cebolla roja cortada a trocitos pequeños. Echamos la cúrcuma, removemos bien y agregamos la pulpa de la patata que hemos reservado al principio. Añadimos sal y dejamos freír hasta que la patata esté tierna. Apartamos la mitad de estas patatas y la otra la agregamos al vaso de la batidora junto con la remolacha cocida. Trituramos bien, añadimos aceite de oliva y reservamos la salsa para decorar el plato. La otra mitad de patatas fritas las guardamos para decorar el plato con toque crujiente. 

Para elaborar las patatas las rellenamos con cuidado con la salsa de coco y lima. Metemos en el horno a 180ºC durante unos 20 minutos. Sacamos del horno. 

En un bol batimos un huevo. Pasamos la base de las patatas por el huevo y después por las semillas de chía. Hacemos lo mismo con todas y volvemos a meter en el horno hasta que la patata quede tierna y dorada. 

A la hora de emplatar colocamos una cama de salsa de remolacha, encima las patatas rellenas y decoramos con piñones, perejil y aceite de oliva virgen. 









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