Esta es la segunda receta que presento para el concurso de FRESHVANA. La otra receta, el Crujiente de tofu que podéis ver aquí me gustó mucho, en cuanto a sabor y presentación, pero se me había quedado la espinita clavada al saber que no había usado los ingredientes que realmente manejo más en mi cocina: los de la dieta mediterránea. Y como en aquella receta usé tofu, he pensado que en esta iba a utilizar nuestra proteína mediterránea por excelencia: el garbanzo. Sano, ligero, y encima de km. 0.
También quería proponer una receta sana, que no incluyera ningún ingrediente animal y encima fuera idónea para celíacos. Así que pensé en cómo trabajar el garbanzo para no presentarlo tal cual. Junto con el lino he conseguido formar una masa espesa y homogénea ideal para hornear y hacer tostaditas, crackers o, como en este caso, tartaletas para rellenar.
El relleno muy sencillo, una de mis recetas favoritas, la cual ya pudísteis ver aquí.
Como hace unos días me abrí cuenta en Facebook, esta receta la presento además como candidata al premio popular en el facebook de Freshvana. Aunque ya hay muchas recetas con una puntuación muy elevada, me hace gracia participar a través de facebook. ¡Para eso me lo he hecho oiga! Entre los votantes que votéis por mi receta, o por cualquier otra, Freshvana también sortea dos cestas de verdura y fruta ecológica. Así que, ¿a qué esperáis?
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Ingredientes para la tartaleta
200 gramos de garbanzos (secos)
60 gramos de semillas de lino crudas
1 cebolla
Aceite de oliva virgen
Sal
Comino en grano
Pimienta negra
Ajo en polvo
Curry en polvo
Elaboración
Ponemos en remojo la noche de antes los garbanzos. Hacemos lo mismo con las semillas de lino, con agua suficiente hasta que cubra en abundancia. El lino así se volverá gelatinoso.
En la batidora ponemos los garbanzos junto al lino, aprovechando el agua de éste para así facilitar la trituración. Trituramos poco a poco, vamos añandiendo el comino en grano y un chorrito de aceite de oliva.
Cuando esté todo bien triturado, vamos añadiendo las especias, como el ajo en polvo, el curry, la pimienta negra y por último la sal.
En una sartén sofreímos la cebolla cortada en cuadraditos pequeños, hasta que esté dorada.
Añadimos a la mezcla de garbanzos y lino.
En moldes para magdalenas o tartaletas (mejor si son metálicos o de silicona) vamos poniendo porciones de la masa y la aplastamos cubriendo la base y las paredes, intentando que quede de grosor fino.
Horneamos durante 20 minutos aproximadamente a 200 grados, o hasta que veamos que comienza a dorarse y ponerse crujiente.
Ingredientes para la crema de espinacas
300 gramos de hojas de espinaca frescas, cortadas y lavadas
250 ml de nata vegetal, en mi caso de avena
Un puñado de pasas
Un puñado de piñones
Aceite de oliva
Sal, pimienta y nuez moscada
Pimiento del piquillo (opcional)
Elaboración
Ponemos
un chorrito de aceite en una sartén y echamos todas las espinacas. ¡No
os asustéis! Disminuyen muchísimo su tamaño y pronto cabrán todas en la
sartén. Ponemos una pizca de sal.
Cuando
comiencen a estar blanditas (unos 4 minutos a fuego medio), añadimos
las pasas previamente remojadas durante 5 minutos y los piñones frescos.
Damos unas vueltas con el fuego a media fuerza y agregamos la nata de
avena. Mezclamos bien y vamos removiendo hasta que reduzca el líquido y
comience a espesar.
Probamos de sal y añadimos más si es necesario. Agregamos la pimienta y la nuez moscada. Apagamos el fuego y dejamos que espese unos minutos mientras se enfría.
Con ayuda de una cuchara vamos rellenando las tartaletas.
Decoramos con tiritas de pimiento del piquillo, piñones o cualquier topping que deseemos.

















